Preguntas frecuentes sobre la lucha contra la polilla de la cera:
¿Qué es la polilla de la cera y por qué es un problema?
La polilla de la cera (Galleria mellonella y Achroia grisella) es una plaga que se alimenta de los panales y residuos de cera. Sus larvas excavan galerías y destruyen cuadros, afectando tanto el material almacenado como las colmenas débiles.
¿Cómo puedo detectar una infestación?
Los indicios más comunes son los capullos, las galerías en la cera, restos de seda y un olor desagradable. Si al revisar cuadros ves hilos finos o polvo, probablemente haya larvas activas.
¿Qué condiciones favorecen la aparición de la polilla?
La polilla prolifera con calor, humedad y poca ventilación. Los cuadros almacenados sin protección o colmenas débiles son su entorno ideal. Un ambiente fresco y seco reduce el riesgo significativamente.
¿Cómo puedo prevenir la polilla de la cera?
- Almacena los cuadros en lugares ventilados, fríos y secos.
- Evita dejar restos de cera o miel que atraigan a las polillas adultas.
- Renueva cuadros viejos y mantén las colmenas fuertes.
¿Qué tratamientos naturales existen?
La congelación (–18 °C durante 24 h) elimina huevos y larvas.
El ácido acético en cámaras cerradas también es eficaz.
Otra opción ecológica es el uso de Bacillus thuringiensis (B401), un biocida biológico seguro.
¿Puedo reutilizar cuadros dañados por polilla?
Si el daño es leve, puede cortarse la parte afectada y reutilizar el resto. En daños extensos conviene fundir la cera y desinfectar el material para evitar reinfestaciones.
¿Cuál es el mejor método de almacenamiento de cuadros?
- Apilar los cuadros en torres con buena ventilación.
- Usar cámaras frías o aplicar tratamiento con ácido acético entre capas.
- Tapar con malla fina para impedir el acceso de polillas adultas.
¿Cada cuánto debo revisar el material almacenado?
Se recomienda revisar cada 3–4 semanas durante los meses cálidos, especialmente si las temperaturas superan los 25 °C, ya que es cuando la polilla tiene mayor actividad.